Las mediciones de obra son las cantidades de cada unidad de obra, expresadas en su unidad de medida, como metros cuadrados de solado o kilos de acero. Se calculan primero en el proyecto, para elaborar el presupuesto, y después sobre lo realmente ejecutado, siguiendo el criterio de medición fijado, para valorar la obra y comprobar si coincide con lo previsto.

Mano sujetando una cinta métrica extendida

Qué son las mediciones y para qué sirven

Una obra se descompone en unidades de obra, también llamadas partidas: cada trabajo definido con su descripción, su unidad de medida y su precio, como el enlucido de yeso en paredes o la colocación de una puerta de paso. Medir es calcular cuántas unidades de cada partida hay.

Hay dos momentos de medición. En el proyecto, el estado de mediciones recoge las cantidades previstas según los planos; la relación de contenidos del proyecto que recoge el Código Técnico de la Edificación incluye un apartado de mediciones desarrollado por partidas y agrupado en capítulos. Durante la ejecución, se mide lo que se ha construido de verdad, que no siempre coincide con lo proyectado.

Con las mediciones se calcula el presupuesto, se compara lo ejecutado con lo previsto, se valora la obra hecha en cada periodo y se cierra la liquidación al final. Una medición errónea se arrastra a todos esos documentos.

Unidades y criterios de medición

Cada partida tiene una unidad de medida adecuada a su naturaleza. Lo que más discusiones genera no es la unidad, sino el criterio de medición: la regla que dice exactamente qué se mide y qué no, por ejemplo si se descuentan los huecos de un tabique o si se mide la superficie real o la proyectada.

Ese criterio debe estar escrito en el proyecto, normalmente en el pliego de condiciones o en la propia descripción de la partida. En obra pública, la ley de contratos del sector público exige que el pliego de prescripciones técnicas particulares indique cómo se medirán las unidades ejecutadas. Si el criterio no está claro, conviene acordarlo por escrito antes de medir, no después.

Unidades de medida habituales en las partidas de obra
UnidadEjemplos de partidasQué conviene aclarar en el criterio
Metro lineal (m)Bajantes, rodapiés, barandillas, zanjas de poca secciónSi se mide a ejes o en longitud real y cómo se cuentan las piezas especiales
Metro cuadrado (m2)Tabiques, solados, alicatados, pinturas, impermeabilizacionesSi se descuentan huecos y a partir de qué tamaño, y si se miden solapes
Metro cúbico (m3)Excavaciones, rellenos, hormigonesSi se mide sobre perfil teórico o real, y si el esponjamiento está incluido
Kilogramo (kg)Acero en armaduras, estructura metálicaSi se mide por peso teórico según planos o por peso real, y cómo se tratan los despuntes
Unidad (ud)Puertas, ventanas, sanitarios, luminarias, mecanismosQué elementos auxiliares incluye cada unidad
Partida alzada (PA)Trabajos difíciles de medir, como ayudas o limpiezas generalesSi se abona completa al terminar o en proporción al avance

Cómo se mide la obra ejecutada

La medición de obra ejecutada parte de lo construido, no de lo dibujado. Un procedimiento ordenado ayuda a que constructora y dirección facultativa lleguen a la misma cifra:

  1. Definir el periodo y las partidas que se van a medir, normalmente al cierre de cada mes.
  2. Medir en obra o sobre planos actualizados que reflejen lo realmente ejecutado, nunca sobre los planos del proyecto si ha habido cambios.
  3. Dejar la medición desglosada por zonas o plantas, con un croquis o referencia a plano, para que pueda comprobarse.
  4. Medir siempre a origen, es decir, todo lo ejecutado desde el inicio, y obtener lo del periodo restando la medición anterior.
  5. Contrastar la medición entre la constructora y el director de ejecución y resolver las diferencias antes de valorar.

De la medición al presupuesto

El presupuesto de una obra se obtiene multiplicando la medición de cada partida por su precio unitario y sumando los resultados por capítulos. El precio unitario puede ir descompuesto, es decir, explicado en sus componentes de mano de obra, materiales y maquinaria, lo que ayuda a justificarlo y a fijar precios nuevos cuando aparece una unidad no prevista.

La suma de todas las partidas a esos precios da el presupuesto de ejecución material, que es el importe de la obra a precios de proyecto, sin gastos generales, beneficio industrial ni impuestos. Sumándole los gastos generales y el beneficio industrial se obtiene el presupuesto de ejecución por contrata, al que después se añade el IVA.

Por eso una medición de proyecto mal hecha tiene consecuencias económicas directas: si faltan cantidades, aparecerán excesos durante la obra; si sobran, el presupuesto será poco competitivo o generará discusiones al liquidar.

Mediciones y certificaciones: dónde termina cada una

La medición es la cantidad; la certificación es el documento que valora esa cantidad a los precios del contrato para abonarla. Una no existe sin la otra, pero son pasos distintos: primero se mide y se acuerda la medición, y después se valora y se certifica.

La LOE atribuye al director de ejecución de la obra el control cuantitativo de la construcción y le encarga elaborar y suscribir las certificaciones parciales y la liquidación final de las unidades de obra ejecutadas. En la práctica, la constructora suele preparar su propuesta de medición y el director de ejecución la comprueba. Cómo se reparte ese trabajo depende del contrato y de la organización de cada obra.

Ejemplo práctico (ilustrativo)

En una promoción de viviendas, el presupuesto prevé una partida de tabique de placa de yeso medida en metros cuadrados, con un criterio que descuenta los huecos mayores de un tamaño determinado. Al cierre de mes, el jefe de obra mide las plantas 1 y 2 sobre los planos actualizados y obtiene una superficie a origen algo mayor que la del proyecto en esas plantas.

Al revisar el desglose con el director de ejecución, ven que la diferencia viene de un cambio en la distribución de dos viviendas, aprobado por la dirección facultativa. La medición se acepta con esa explicación y queda anotado el motivo del exceso para la liquidación final.

Lista de comprobación para las mediciones de obra

  • Cada partida con unidad de medida y criterio de medición escritos.
  • Criterios dudosos acordados por escrito antes de medir.
  • Medición sobre lo ejecutado o sobre planos actualizados.
  • Desglose por zonas o plantas que permita comprobarla.
  • Medición a origen en cada periodo.
  • Diferencias con el proyecto explicadas y documentadas.
  • Medición contrastada con el director de ejecución antes de valorar.
  • Cambios aprobados reflejados en la medición y en su motivo.

Preguntas frecuentes

¿Qué diferencia hay entre medición y presupuesto?

La medición es la cantidad de cada partida, por ejemplo cuántos metros cuadrados de solado hay. El presupuesto es el resultado de multiplicar esas cantidades por sus precios unitarios y sumar los importes. Un presupuesto correcto necesita primero una medición correcta.

¿Quién hace las mediciones durante la obra?

Lo habitual es que la constructora prepare la medición de lo ejecutado y que el director de ejecución de la obra la compruebe, ya que la LOE le atribuye el control cuantitativo de la construcción y la elaboración de las certificaciones. El reparto concreto del trabajo depende del contrato y de la obra.

¿Qué pasa si la medición real supera la del proyecto?

Hay que averiguar el motivo: un error en la medición del proyecto, un cambio aprobado o un criterio aplicado de forma distinta. Según la causa y lo que diga el contrato, el exceso se abona, se compensa o se discute. En obra pública, los excesos y las modificaciones siguen las reglas de la ley de contratos del sector público.

Fuentes