Un checklist de entrega de vivienda es la lista ordenada de comprobaciones que se hacen en cada estancia, en las instalaciones y en la documentación antes de dar las llaves al comprador. Sirve para que la promotora y la constructora detecten los defectos antes que el propietario y para dejar por escrito, con foto y ubicación, lo que queda pendiente en el momento de la entrega.

Mano sosteniendo las llaves de una vivienda delante de la entrada

Cuándo usar el checklist y quién debe hacerlo

La revisión de entrega llega al final de un proceso. Antes, la constructora ha cerrado sus repasos internos y ha recibido la obra el promotor, mediante el acta de recepción que firman ambos. La entrega al comprador es otro acto, ligado al contrato de compraventa, y es el último momento en que los defectos se corrigen con la vivienda vacía.

Lo más eficaz es usar el checklist dos veces. La primera, sin el comprador, la hace un técnico de la promotora o de la constructora unos días antes, para corregir lo que encuentre. La segunda se hace con el comprador, sobre la misma lista, y sirve para anotar lo que este observe y lo que no se haya resuelto.

El mismo modelo debe usarse en todas las viviendas de la promoción. Así los resultados se pueden comparar y se detectan defectos que se repiten, como una misma puerta que roza en todas las plantas, y que conviene tratar como un problema de origen.

Comprobaciones generales que se repiten en todas las estancias

Hay elementos que aparecen en casi todas las estancias. Conviene revisarlos siempre en el mismo orden, del techo al suelo, para no olvidar ninguno:

  • Techos y paredes: planeidad, fisuras, manchas, desconchones y uniformidad de la pintura vista con luz rasante.
  • Pavimentos y rodapiés: piezas rotas, golpes, cejas entre piezas, juntas y piezas que suenan huecas al pisarlas.
  • Carpintería interior: apertura y cierre de puertas, holguras, manillas, topes y estado de los marcos.
  • Carpintería exterior: apertura de ventanas y balconeras, cierres, juntas, persianas y estado de los vidrios.
  • Mecanismos eléctricos: funcionamiento de cada interruptor y enchufe, embellecedores colocados y puntos de luz.
  • Ventilación y climatización: rejillas, aireadores y elementos terminales colocados y sin daños.
  • Limpieza: restos de obra, de mortero o de pintura en cristales, sanitarios y pavimentos.

Qué revisar en cada estancia

Además de lo general, cada estancia tiene sus puntos propios. La siguiente tabla resume los más habituales y cómo comprobarlos sin herramientas especiales:

Comprobaciones específicas por estancia en la entrega de una vivienda
Estancia o zonaQué revisarCómo comprobarlo
Entrada y pasillosPuerta de entrada, cerradura, mirilla, videoportero y cuadro eléctrico.Abrir y cerrar con todas las llaves, llamar desde el portal y comprobar que cada circuito del cuadro está identificado.
CocinaMuebles, encimera, fregadero, grifería, electrodomésticos incluidos y salida de humos.Abrir cada puerta y cajón, dejar correr el agua, revisar el sellado del fregadero y encender cada aparato.
BañosSanitarios, platos de ducha o bañeras, grifería, mamparas, sellados y desagües.Llenar y vaciar, accionar las cisternas, buscar goteos bajo los lavabos y comprobar que el agua no se queda estancada.
Dormitorios y salónArmarios empotrados, puntos de luz, tomas de televisión y datos, y radiadores o elementos de climatización.Probar puertas y baldas de armarios, verificar tomas y comprobar que la calefacción funciona en cada estancia.
Terrazas y tendederosPavimento, pendientes, sumideros, barandillas y encuentros con la fachada.Verter agua para ver hacia dónde corre, revisar la fijación de la barandilla y el sellado de los umbrales.
Trastero y plaza de garajePuerta, cerradura, iluminación, numeración y estado de paredes y suelo.Comprobar que la numeración coincide con la escritura o el contrato y que la puerta cierra bien.

Instalaciones y documentación de la vivienda

Las instalaciones merecen una comprobación propia, porque muchos defectos no se ven a simple vista. Conviene confirmar que hay agua caliente en todos los puntos, que el equipo de producción de agua caliente y calefacción arranca y que su termostato responde, que el diferencial del cuadro salta al pulsar el botón de prueba y que los contadores están dados de alta o, al menos, que el comprador sabe cómo hacerlo.

La documentación también forma parte de la entrega. La Ley de Ordenación de la Edificación (LOE) obliga al promotor a entregar al adquirente, en su caso, la documentación de la obra ejecutada o cualquier otro documento exigible por las Administraciones. Esa documentación integra el Libro del Edificio, que incluye entre otras cosas las instrucciones de uso y mantenimiento del edificio y sus instalaciones.

En la práctica, conviene preparar para cada comprador una carpeta con las instrucciones de uso de la vivienda, los manuales y garantías de los equipos y electrodomésticos, los datos de contacto para comunicar incidencias y la relación de llaves y mandos entregados.

Cómo anotar los defectos y hacer su seguimiento

Un defecto mal anotado en la entrega se convierte en una discusión meses después. Cada punto debería registrarse de forma que cualquiera pueda encontrarlo y comprobar si está resuelto:

  1. Anotar la estancia y la posición exacta, a ser posible marcada sobre el plano de la vivienda.
  2. Describir el defecto de forma concreta, indicando qué se ve y no solo el elemento afectado.
  3. Hacer una foto que permita reconocer el lugar y otra de detalle.
  4. Asignar la empresa que debe corregirlo y una fecha prevista.
  5. Entregar al comprador una copia del listado firmado por ambas partes o con su conformidad registrada.
  6. Avisar al comprador de la visita de reparación y cerrar cada punto con foto del resultado y su conformidad.

Ejemplo práctico (ilustrativo)

En una promoción de viviendas, el técnico de entrega recorre un piso de dos dormitorios tres días antes de la cita con el comprador. Encuentra un enchufe sin corriente en el salón, una persiana del dormitorio principal que se atasca y una mancha de mortero en el plato de ducha.

Los tres puntos se corrigen antes de la cita. En la visita con el comprador, este observa que una baldosa de la terraza suena hueca al pisarla. Se anota con su posición, foto y fecha prevista de reparación, y el comprador recibe una copia firmada.

Al revisar los listados de toda la promoción, el técnico ve que la persiana se ha atascado en varias viviendas del mismo tipo y pide a la subcontrata que revise la guía en todas ellas.

Resumen del checklist de entrega

  • Revisión previa sin comprador y corrección de lo encontrado.
  • Mismo modelo de checklist en todas las viviendas.
  • Comprobaciones generales de techo a suelo en cada estancia.
  • Puntos específicos de cocina, baños, terrazas, trastero y garaje.
  • Instalaciones probadas: agua caliente, calefacción, cuadro eléctrico.
  • Carpeta de documentación, manuales, llaves y mandos preparada.
  • Defectos anotados con ubicación, foto, responsable y fecha.
  • Copia firmada para el comprador y cierre con su conformidad.

Preguntas frecuentes

¿Qué diferencia hay entre la recepción de la obra y la entrega de la vivienda?

La recepción es un acto entre el constructor y el promotor, regulado por la LOE, en el que el promotor acepta la obra terminada. La entrega de la vivienda es posterior y se produce entre el promotor y el comprador, en el marco del contrato de compraventa.

¿Puede el comprador negarse a recibir la vivienda por pequeños defectos?

Depende del contrato de compraventa y de la importancia de los defectos. Lo habitual es que los defectos menores se anoten como pendientes y se corrijan después de la entrega. Ante un conflicto sobre si la vivienda está en condiciones de entregarse, conviene revisar el contrato y pedir asesoramiento.

¿Conviene que el comprador acuda con un técnico propio?

Es una opción que el comprador puede valorar, y conviene avisar a la promotora con antelación. Un técnico ayuda al comprador a distinguir defectos reales de simples diferencias de gusto y a describirlos con precisión, lo que facilita también el trabajo de quien debe corregirlos.

Fuentes